Cómo escribir un efectivo mensaje de email marketing: 8 consejos

El email marketing ha avanzado mucho en los últimos años. Pero, aun con las nuevas funcionalidades que permiten enriquecerlo, es notable cómo un mensaje sin formato, bien redactado, funciona tan bien, o mejor, que un mensaje mucho más elaborado, repleto de gráficas y llamativas alertas.
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El email marketing ha avanzado mucho en los últimos años. Pero, aun con las nuevas funcionalidades que permiten enriquecerlo, es notable cómo un mensaje sin formato, bien redactado, funciona tan bien, o mejor, que un mensaje mucho más elaborado, repleto de gráficas y llamativas alertas.

Si el contenido no está bien escrito, tus suscriptores perderán interés en tus mensajes y empezarán a eliminarlos.

Aquí te entregamos 8 consejos para escribir un buen mensaje

1. Utiliza un lenguaje activo

Si en las líneas de asunto de tus mensajes, utilizas verbos tales como “tomar”, “descargar”, “reservar”, “pedir” o “comprar”, el lector sabrá exactamente lo que puede o debe hacer.

Un lenguaje directo deja claro al destinatario lo que puede hacer con la información del email si decide abrirlo. En otras palabras, mantén en mente el valor para el usuario.

2. Prioriza la claridad

Escribe una línea de asunto que sea, en primer lugar, clara y, en segundo lugar, pegadiza. En los textos de marketing, la claridad debe ser siempre tu prioridad.

Si, después de redactar un asunto claro, también puedes hacerlo pegadizo, divertido, simpático, sorprendente, o lo que sea, hazlo. Pero nunca sacrifiques la claridad por intentar ser entretenido.

3. Haz que sean relevantes

En el texto del mensaje, al igual que en su asunto, debes esforzarte por establecer la relevancia a través de la personalización.

Aquí se requiere más que incluir el nombre para que el texto del email convenza a los lectores de que lo que contiene es relevante para ellos. Así que aprovecha el principio del email para entregar contenido relevante. Que el lector sepa que estás tratando con sus gustos y preferencias, con su ciclo de vida, con sus tiempos.

4. Sé breve

Uno de los peores errores que cometen los redactores es intentar meter toda la historia en un mensaje.

Lo más probable es que el lector busque los puntos importantes para derivar de ellos el mensaje general y decidir si ejecutará alguna acción. Mucha gente no lee, sólo barre con la vista los mensajes para encontrar rápidamente lo más relevante.

Por lo tanto, si envías un email con cientos de palabras de texto, estás obstaculizando el que los destinatarios decidan si quieren hacer clic, simplemente porque no pueden -o no quieren- examinar rápidamente tanta información.

En su lugar, muestra en forma convincente y resumida lo que el lector obtendrá y permítele hacer clic en un enlace a tu sitio web para obtener más información.

La clave para redactar un email breve es mantener el foco. ¿Cuál es el objetivo de tu email? Un único llamado a la acción principal da como resultado un mayor porcentaje de clics que los mensajes con varios llamados a la acción.

5. Utiliza llamados a la acción activos

Los emails deben contener llamados a la acción y deben ser muy fáciles de identificar. Dijimos que la gente barre tus mensajes con la vista. Si hay algo que quieres que capten, es tu llamado a la acción.

Si envías un email en formato HTML, puedes incluir un botón. Hay dos cualidades que hacen que este botón de llamado a la acción sea eficaz:

Primero, que no sea difícil encontrar. Eso implica un diseño destacado y llamativo.

Segundo, un buen texto es igual de importante. Debe incluir un lenguaje sucinto, claro y orientado a la acción. Decirle en muy pocas palabras, utilizando verbos, lo que puede hacer.

6. Habla de beneficios, no de características

Sin duda conoces el valor de tu mensaje. ¿Pero lo saben tus destinatarios? Todavía no. Y es tu trabajo explicárselos.

El problema es que muchos emails sólo explican las características de lo que ofrecen, no el beneficio que se obtiene.

Las características describen; los beneficios venden. Las características suelen ser de naturaleza técnica y resumen lo que hace el producto o servicio. Los beneficios, en cambio, dibujan una imagen de éxito en la mente del cliente potencial, de cómo cambiará su vida de alguna manera.

Tanto las características como los beneficios son información valiosa para ofrecer a los clientes potenciales durante su proceso de compra. Pero, en última instancia, la mayoría de los clientes se deciden a comprar por las ventajas. Dicho esto, si te encuentras en un mercado competitivo y muy saturado, es mejor que te centres en los beneficios de tu producto para que los clientes potenciales puedan sopesar tu ventaja competitiva.

7. Escribe en segunda persona

Escribir en segunda persona significa utilizar pronombres y adjetivos tales com “tú”, “tu” y “tuyo”. Esto significa que orientas el texto hacia el lector, no hacia ti.

La segunda persona es una buena táctica de lenguaje que mantiene el foco en el cliente, no en la marca. Es sutil y te ayuda a mantenerte orientado al valor.

8. Finalmente, siempre que sea posible, personaliza tus mensajes

Los mensajes bien segmentados tienden a arrojar índices de rendimiento más altos -como la tasa de apertura y la tasa de clics- que los emails que no han sido personalizados.

Cuanto más segmentada esté tu lista de correos, más posibilidades tendrás de personalizar la línea de asunto y ofrecer contenido relevante a ese destinatario de email.

Así que pregúntate ¿Hay alguna forma de personalizar más el asunto de tu email? Y no nos referimos simplemente al campo dinámico en el que se inserta el [NOMBRE] de una persona…; hace tiempo que los destinatarios de email dejaron de impresionarse con esa funcionalidad.

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