Imagina que estás conectado a una red pública, revisando correos o accediendo al panel de tu empresa. Todo parece normal. Pero hay alguien vairāk conectado contigo. No ves su rostro, no oyes su teclado, pero está allí. Y, en cuestión de segundos, puede tomar el control de tu sesión, sin necesidad de conocer tu contraseña. Eso es el secuestro de sesión, también conocido como session hijacking.
Este tipo de ataque se ha vuelto más común y sofisticado, y afecta tanto a usuarios individuales como a empresas de todos los tamaños. Y, lo peor, muchas veces pasa desapercibido hasta que ya es tarde.
¿Cómo funciona el secuestro de sesión?
El principio es simple: cuando te conectas a un sitio web, este genera una sesión para identificarte y mantenerte autenticado mientras navegas. Esa sesión suele ir vinculada a una cookie o token. Si un atacante consigue interceptar o suplantar ese identificador, puede actuar en tu nombre sin tener acceso directo a tu contraseña.
Las formas más comunes en que esto ocurre incluyen:
- Sniffing: captura de datos no cifrados en redes públicas Wi-Fi.
- Robo de cookies: a través de scripts maliciosos o extensiones del navegador.
- Fijación de sesión (session fixation): el atacante fuerza al usuario a usar un ID de sesión predefinido.
- Cross-site scripting (XSS): inserción de código malicioso en páginas confiables.
- Man-in-the-middle (MITM): intercepción de datos entre el usuario y el servidor, especialmente en conexiones no cifradas.
¿Por qué es tan peligroso para las empresas?
Porque no sólo compromete la información de un usuario, sino que abre la puerta a herramientas internas, paneles de administración, cuentas de clientes o servicios críticos. Todo sin que el sistema detecte un inicio de sesión “sospechoso”, ya que la sesión robada es legítima.
Un empleado trabajando desde un cowork, un directivo usando Wi-Fi en el aeropuerto e, incluso, un proveedor accediendo desde su casa son escenarios comunes en que este riesgo se materializa.
Lo que puedes hacer hoy mismo para protegerte
No necesitas cambiar toda tu infraestructura para estar un paso adelante. Basta con aplicar prácticas claras y consistentes:
1. Usa siempre HTTPS (y verifica que esté activo)
No basta con que un sitio sea “seguro”. Asegúrate de que todas las páginas (no solo el login) estén bajo HTTPS. Navegar en sitios que mezclan contenido cifrado y no cifrado (mixed content) es una puerta abierta para interceptar sesiones.
2. Prioriza redes privadas o utiliza VPN
Evita conectarte a redes Wi-Fi públicas sin protección. Si no hay alternativa, usa una VPN confiable que cifre todo el tráfico desde tu dispositivo. Esto bloquea el acceso a quienes intentan interceptar tus paquetes de datos.
3. Cierra tus sesiones, siempre
Parece básico, pero muchas personas simplemente cierran la pestaña del navegador. Eso deja la sesión activa. Asegúrate de hacer clic en “Cerrar sesión” cuando termines, sobre todo en servicios críticos o bancarios.
4. Implementa expiración automática de sesiones
En entornos corporativos, es fundamental definir tiempos máximos de inactividad para cerrar sesiones automáticamente. Esto reduce el tiempo de exposición en caso de secuestro.
5. Revisa las alertas de seguridad de tus plataformas
Muchas aplicaciones envían notificaciones cuando hay una sesión nueva, desde otro dispositivo o ubicación. Activa todas las alertas disponibles y revísalas con regularidad.
6. Minimiza el uso de extensiones en el navegador
Algunas extensiones tienen permisos excesivos que pueden comprometer tu sesión. Usa sólo las imprescindibles, de fuentes verificadas, y mantenlas siempre actualizadas.
Lo que no debes olvidar
El secuestro de sesión no requiere técnicas avanzadas ni un gran presupuesto por parte del atacante. Le basta una pequeña vulnerabilidad, una red insegura o un descuido y puede tener un impacto devastador.
No se trata de vivir con paranoia digital, sino de asumir hábitos responsables que te permitan operar con tranquilidad. Tú y tu equipo pueden trabajar desde donde sea, siempre que lo hagan con criterio y protección.
En MasterBase® estamos preparados y tenemos la plataforma para ayudarte, de forma simple, efectiva y a un bajo costo, a automatizar tus procesos de negocio con seguridad desde el diseño. Además, puedes solicitar el apoyo de un consultor que te ayude a definir y ejecutar un proceso automatizado alineado a tus necesidades. Así no sólo reduces riesgos, sino que haces más eficiente cada paso digital que das.




